miércoles, 4 de enero de 2012

Dulces Dieciséis

¿Escribir un blog? Puede que te ayude, me dijeron. Yo no se que pensar. La verdad es que necesito desahogarme después de todo lo que me está pasando últimamente. Y es que no se puede decir que haya empezado el año con buen pie.


No paro de comerme la cabeza, cada vez con más frecuencia. Sigo torturándome cada noche, pues parece que solo me quedo con lo malo de mi vida. ¿Por qué yo? Es injusto. Parece que todo el mundo es feliz a mi alrededor y yo sigo amargado, por lo mismo de siempre. Quizás debiera hablarlo con alguien, pero no. Estoy aquí plantado intentando explicar cómo me siento por dentro. ¿Esto me va a ayudar? Tengo mis dudas. Si no soy capaz de entenderme, ¿cómo voy a explicarlo con palabras?


¿Así va a ser el resto de mi vida? Por una vez me gustaría tener las ideas claras y aceptarme a mi mismo tal y como soy, pero no puedo. Seguiré ocultándome tras una máscara de felicidad, sonrisas y alegría, hasta que no pueda más. Será mejor así, ya que no somos dueños de nuestra vida... Es la vida la que es dueña de nosotros.


No se quien soy, no se lo que siento y no se si seguiré así por mucho tiempo. Me dicen que conozca gente, que me ayudará... Pero ya no se lo que quiero. Me he llevado ya tantos palos a lo largo de mi vida que ya todo me da igual. Y es que necesito ayuda, pero soy tan imbécil que no la acepto. A lo mejor lo que necesito es un cambio en mi vida...


Espero recuperar la confianza en mi mismo que he ido perdiendo con el paso del tiempo.
¿Dulces dieciséis? lo siento, pero me prometo a mi mismo que voy a volver a dormir tranquilo . Me dicen que me anime, que cualquier tiempo pasado fue peor.

martes, 3 de enero de 2012

Nadie dijo que ser feliz fuera fácil, solo dijeron que merecía la pena intentarlo.

Da igual que caigas, da igual cuantas veces caigas, por a la larga solo recordarás las veces que te has levantado. Da igual con cuantas piedras tropieces, da igual quien te ponga la zancadilla. Por que a lo largo de los años, solo tus verdaderos amigos estarán a tu lado. Y a ellos les dará igual que seas valiente, cobarde, alto, bajo, moreno, indeciso, demasiado fiestero o infantil. Les bastará que seas tu mismo, y que disfrutes siendo tu mismo.
Recuerda: no hay crisis de identidad que pueda contigo, porque tu puedes con todo.